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9 oct 2014

Bienvenido hermano extranjero.

Cortesía "A trabajar,hombre,a trabajar"

Solo son un puñado de personas.
Salieron del infierno,vienen desde Siria.Un país azotado por la guerra,la muerte...es el infierno en la Tierra.Pero ya salieron de ese sitio,luego de muchas horas de viaje,llegaron a Montevideo.
Uruguay los recibe,como históricamente lo ha hecho con los extranjeros que huyendo del hambre,la pobreza o la guerra no encuentran un sitio en su propio país.
De esta misma manera llegaron españoles,europeos del Este,y personas perseguidas por su ideología en su Patria.
Uruguay ha sido refugio para estas personas que,con toda su tristeza dejan su Patria,pero saben que viajan hacia la paz.
Dejan el infierno para intentar construir un paraíso.

Foto Cortesía "A trabajar,hombre,a trabajar"

En Uruguay los espera una nueva vida,por lo pronto fueron recibidos en el Aeropuerto Internacional de Carrasco por autoridades nacionales,pero mas importante,por mucha gente que les fue a dar la bienvenida.Con aplausos y banderas uruguayas al viento en mediodía gris de un octubre austral.

A la llegada a la Casa San José de los hermanos Maristas,sitio en el que vivirán un tiempo,la gente los esperaba junto a la calle,con aplausos y banderas uruguayas.
Hay una canción paraguaya preciosa,una guarania,que se titula "Bienvenido Hermano Extranjero",y acá aplica con creces.


Video:El País Digital




7 oct 2014

Agente secreto Fifi.


Cumplía su misión encubierta. Se hacía pasar por una periodista francesa que trabajaba a destajo en el Reino Unido. Encontraba a sus víctimas en hoteles y bares…
Era conocida como la agente Fifi y fue contratada por el gobierno británico para poner a prueba a los agentes secretos que acaban de terminar su entrenamiento.
El objetivo era determinar si eran capaces de mantener en secreto la información clasificada a la que tenían acceso.
Su historia se cuenta en los documentos de la II Guerra Mundial que fueron desclasificados recientemente en los Archivos Nacionales, en Londres.
La información recopilada en esa época revela que, con frecuencia, Fifi lograba que sus colegas dijeran más de lo que era conveniente.
Su nombre real era Marie Chilver y era hija de un inglés y una letona. Entraba en acción como la agente Fifi justo antes de que los recién graduados fueran enviados a Europa para cumplir con misiones de inteligencia.

El principio

Todo comenzó en 1941, cuando Chilver ayudó a un piloto a regresar a Inglaterra. Su avión había sido derribado en Francia.
El piloto involucrado en el accidente pensó que la mujer quizás era una agente secreta alemana, debido a que se veía muy saludable para haber estado en un campo de concentración.
Posteriormente, la calificó como "una de las mentirosas más habilidosas del mundo".
El organismo de inteligencia que luego la contrató, llamado Specials Operation Executive, verificó su identidad a raíz del incidente. Los resultados de las averiguaciones fueron satisfactorios, así que la reclutaron.

Su modus operandi

Chilver iniciaba el contacto con los futuros agentes conversando. La idea era determinar si habían aprendido a guardar los secretos.
Muchos no aprobaron el examen de Fifi. Entre ellos se encontraba un prometedor joven belga que tenía debilidad por las mujeres.
Luego de su encuentro, Fifi informó que, al final de la velada, se había enterado de prácticamente todo lo que se podía saber de él. Poco tiempo después, el belga fue despedido.
Chilver siempre dijo que sus métodos eran legítimos y que los agentes que pasaron sus pruebas serían capaces de lidiar con todas las Fifis que probablemente conocerían en su carrera.
"En comparación con lo que probablemente pase cuando estén en el terreno, lo que hago es muy inocente. Sería una lástima tener que abandonar mi estilo porque le da a los estudiantes la posibilidad de usar sus cerebros (o tener un mínimo de malicia)", escribió.

"Terca e insolente"

Según la información ofrecida por los Archivos Nacionales, Chilver era "terca e insolente, pero con una moral muy sólida".
Obtuvo una compensación por parte de la Unión Soviética debido al robo de objetos que estaban en la casa de su familia en Letonia. Con ese dinero, creó una organización de protección a los animales en el país.
Chilver vivió en el Valle de Wye, en la frontera entre Inglaterra y Gales, con su amigo de toda la vida, Jean Felgate, quien también fue un agente de inteligencia.
Murió el 5 de noviembre de 2007.
Su archivo es uno de los 3.300 documentos de inteligencia pertenecientes a la II Guerra Mundial que, por primera vez, pueden consultarse en el sitio web de los Archivos Nacionales.
Hasta el momento, únicamente habían estado disponibles en las salas de lectura en la sede de la organización ubicada en Kew, una zona hacia el suroeste de Londres.

24 sept 2014

Lo que no le creyeron al autor de Sherlock Holmes

Nota original BBC Mundo
Sir Arthur Conan Doyle es más conocido por sus novelas de Sherlock Holmes, pero hace un siglo publicó un relato muy diferente.
La casi desconocida "Danger! Being the log of Captain John Sirius" fue publicada en julio de 1914 en la revista The Strand.En ella, Reino Unido está sometido pues ocho sumergibles lo tenían bloqueado, lo que había causado una hambruna.
La amenaza submarina venía de un país imaginario llamado Norland, una velada referencia al poder naval alemán.
La historia es narrada desde el punto de vista del capitán John Sirius, un astuto comandante de submarino en la Marina de Norland, país enfrentado con Reino Unido.

La estrategia de Sirius

La pequeña Norland debería haber capitulado ante las demandas británicas, pero Sirius convence a su monarca de que no lo haga.
Mientras las fuerzas británicas ocupan los puertos de Norland, los ocho submarinos bajo órdenes de Sirius atacan a los barcos mercantes británicos que se dirigen a Reino Unido.
La Royal Navy no puede hacer nada para combatir la nueva táctica y pronto Reino Unido cae al borde de la hambruna, mientras que Norland, unida geográficamente al resto del continente europeo, sigue bien abastecida.
"En las grandes ciudades, las masas hambrientas pedían pan ante las oficinas municipales, y los funcionarios de todo el país eran atacados y a menudo asesinados por las masas enfurecidas, compuestas principalmente de mujeres desesperadas que habían visto a sus hijos perecer ante sus ojos", narra Sirius.
En cuestión de semanas, los británicos aceptan un armisticio. Sirius se proclama vencedor. Comienza la era del submarino.

Un llamado a la acción

La novela fue concebida para alarmar a los lectores, y forzarles a demandar acción de parte de sus líderes.
Conan Doyle, a través de Sirius, asigna culpas por el colapso británico.
"Los verdaderos culpables fueron los políticos o periodistas que no comprendieron que a menos de que Reino Unido cultivara sus propios suministros, o de que por medio de un túnel tuviera alguna manera de traerlos a la isla, todo su grandioso gasto militar y su flota iba a ser un despilfarro, si su enemigo contaba con unos pocos submarinos y hombres que supieran usarlos".
La historia se centraba más en los aspectos militares que en el drama psicológico.
El autor había predicho que los submarinos darían origen a un nuevo tipo de guerra indiscriminada, en la que los barcos mercantes, incluso los de países neutrales, serían un objetivo.
Era básicamente propaganda. ¿Funcionó?

"La conciencia de los perpetradores no quedaría tranquila"

The Strand publicó un artículo adjunto con la respuesta de expertos navales. Según Daniel Stashower, autor de una biografía de Conan Doyle, estos alabaron su visión.
"Sir Arthur Conan Doyle ha dado con el centro neurálgico del Imperio Británico, esto es, su precario suministro de comida", escribió el historiador naval Arnold White.
Pero las predicciones sobre una guerra submarina fueron recibidas con escepticismo.
"No creo que ninguna nación civilizada sería capaz de torpedear barcos mercantes inofensivos y desarmados", escribió el almirante CC Penrose Fitzgerald.
El almirante William Hannam Henderson añadió que era impensable que fueran violadas aguas territoriales o que un país fuera a hundir navíos neutrales: "Eso estaría absolutamente prohibido y la conciencia de los perpetradores no quedaría tranquila".

Dios hizo una isla

Otro almirante atacó a Conan Doyle por sugerir la idea de un túnel en el Canal de la Mancha: "Dios quiso que fuésemos una isla, y por todos los medios debemos seguir siéndolo".
Sin embargo, la historia le dio la razón a Conan Doyle, según Duncan Redford, autor de "Submarino, una historia cultural desde la Gran Guerra al combate nuclear".
"Como pieza de propaganda no funcionó. Los británicos no creyeron que el enemigo fuese a atacar a no combatientes. Pero eso no significa que Conan Doyle no tuviera razón", escribió Redford.
La estrategia del Capitán Sirius resultó profética. El 18 de febrero de 1915, Alemania anunció que todo barco mercante que entrara en aguas británicas sería destruido. Esa estrategia fue ampliada más tarde para incluir a barcos neutrales.
En mayo de 1915, el transatántico RMS Lusitania en ruta a Reino Unido fue torpedeado. Murieron 1.200 personas, de ellas 128 estadounidenses, causando una gran indignación en EE.UU.
Hasta entonces, el Derecho consuetudinario de la guerra indicaba que los barcos de guerra podían detener pero no hundir a los buques mercantes. Podían inspeccionar el cargamento y si transportaba municiones o suministros para el enemigo, podían ser confiscados y llevados a puerto.
Los alemanes alegaron que el RMS Lusitania transportaba municiones. Pero pronto modificaron su política para atacar únicamente barcos británicos. No obstante, en 1917 Alemania comenzó a atacar de nuevo a todos los mercantes que se dirigían a Reino Unido.
Ese año cundió la preocupación ante la escasez de comida, dice Redford. "Muchos creían que Reino Unido iba a tener que dejar la guerra".
Reino Unido resistió gracias a convoys escoltados desde el aire, pero a costa de un gran esfuerzo.

Culpado

En lugar de ser reconocido como un visionario, Conan Doyle fue criticado.
El 18 de febrero de 1915, el Times londinense informó que los periódicos alemanes atribuían el bloqueo de Inglaterra a la novela corta de Conan Doyle.
"En Inglaterra nos dieron la idea ya lista", había dicho presuntamente una fuente alemana.
Es improbable que Conan Doyle le diera en realidad alguna ventaja al enemigo, dice Stashower en su biografía. Pero "como ejercicio de propaganda desmoralizadora, es perfecta", escribió.
"Acusar a Conan Doyle, una de las figuras públicas más admiradas en Reino Unido, de ayudar al enemigo, era como si el mismísimo Sherlock Holmes hubiera traicionando a su país".

Y así fue

Al final, fue un bloqueo lo que contribuyó a ponerle fin a la Primera Guerra Mundial. Pero fueron los barcos de guerra de la Royal Navy los que estrangularon a Alemania.
Al término de la historia de Conan Doyle, el narrador cita a un lector ficticio del Times, haciendo un llamado para posibles soluciones.
En primer lugar, Reino Unido, siendo una isla, debería lograr la autosuficiencia de comida. La segunda lección era la inmediata construcción no de una, sino de dos líneas de ferrocarril de doble vía, bajo el Canal.
De hecho, unas pocas semanas después de la publicación de la historia, la Cámara de los Comunes tenía previsto discutir la idea del túnel, pero el debate fue suspendido a última hora pues el Archiduque Francisco Fernando de Austria fue asesinado en Sarajevo, lo que disparó la I Guerra Mundial.
No fue sino hasta 1994, 80 años después de la historia de Conan Doyle, que el Túnel del Canal de la Mancha fue finalmente inaugurado.

El creador del detective Sherlock Holmes

  • Escritor, periodista y figura pública, Conan Doyle (1859-1930) es recordado como el creador del detective Sherlock Holmes.
  • Nacido en Edimburgo, se formó y trabajó en sus primeros años como doctor.
  • Sherlock Holmes hizo su primera aparición en Estudio en Escarlata (1987).
  • Doyle escribió historias sobre la Guerra de los Boer y la Primera Guerra Mundial, en la cual su hijo, su hermano y dos de sus sobrinos perdieron la vida.
  • Se presentó sin éxito a dos elecciones parlamentarias, en 1900 y 1906, y al final de su vida mostró interés por el espiritualismo.

20 ago 2014

Devolvió la distinción


Un holandés de 91 años devolvió la distinción de 'Justo entre las Naciones', recibida como reconocimiento por haber salvado a un niño judío durante la ocupación nazi, argumentando que seis de sus parientes murieron en Gaza por las bombas israelíes, según informaron medios de Israel y Holanda.
En 2011, Henk Zanoli y su difunta madre recibieron el galardón de manos del Museo del Holocausto en Jerusalén, por ocultar entre 1943 y 1945 a un niño judío cuyos padres murieron en campos de exterminio, según el diario Haaretz.
"Devuelvo con gran tristeza la medalla recibida en nombre del estado de Israel, en honor a los esfuerzos y riesgos asumidos por mi madre y su familia para salvar la vida de un niño judío durante la ocupación alemana de los Países Bajos", escribió Zanoli en una carta dirigida al embajador israelí en La Haya, donde entregó su condecoración.
Henk Zanoli acusa a Israel de "asesinar" a seis miembros de la familia del marido de su sobrina, Angelique Eijpe, una diplomática holandesa casada con un economista nacido en la Franja de Gaza, Ismael Ziadah.
"El apartamento de la familia, situado en el campo de refugiados de Bureij en Gaza, fue bombardeado el 20 de julio por un F-16 israelí", asegura en su carta, escrita el 11 de agosto y publicada por el diario Haaretz y en varios medios holandeses.
En su misiva, describe el alto precio pagado por su familia durante la ocupación nazi. Su padre murió en el campo de concentración de Mauthausen, su cuñado fue ejecutado y la mujer de su hermano, judía, fue deportada y jamas regresó.
"A la luz de estos hechos, es particularmente chocante y trágico que hoy, cuatro generaciones después, nuestra familia se enfrenta a la muerte de nuestros seres queridos en Gaza, asesinatos producidos por el Estado de Israel".
Zanoli, abogado de profesión, alegó que "mantener este premio sería un insulto a la memoria de mi valiente madre (...) y un insulto a mi familia, que ha perdido al menos seis personas en Gaza".

18 ene 2014

Muere el soldado que estuvo 30 años escondido en la selva de Filipinas sin saber que la guerra había acabado

EFE  |  Madrid  | Actualizado el 17/01/2014 a las 15:35 horas
El exteniente japonés Hiroo Onoda, que vivió escondido en las selva de Filipinasdurante tres décadas sin saber que la II Guerra Mundial había terminado, falleció en Tokio a los 91 años, informó la cadena pública NHK.
Onoda, que llevaba hospitalizado desde principios de mes, sorprendió a Japón con su inesperada aparición en 1974, cuando finalmente decidió abandonar su misión en la jungla y volver a su país. El exteniente del Ejército Imperial nipón fue enviado en 1944 como oficial de inteligencia a la isla filipina de Lubang, donde permaneció escondido los 29 años posteriores sin saber que el conflicto bélico había terminado y que Japón se había rendido.
Onada llegó a los 22 años a esa isla de Filipinas con la misión de introducirse en las líneas enemigas, llevar a cabo operaciones de vigilancia y sobrevivir de manera independiente hasta que recibiera nuevas órdenes, lo que hizo exactamente durante tres décadas. Tras la rendición de Japón en 1945, el soldado siguió sirviendo a su país en la jungla, convencido de la guerra se seguía luchando.
Durante sus largos años en la selva de Lubang vivió de plátanos, mangos y el ganado que conseguía matar, escondiéndose de la Policía filipina y de las expediciones de japoneses que fueron en su busca, a los que confundía con espías enemigos. En marzo de 1974, Onoda, que entonces tenía 52 años, recibió finalmente de un antiguo superior que se desplazó hasta la isla las instrucciones de que quedaba liberado de todas sus responsabilidades.
Un año después de su vuelta a Japón se mudó a Brasil, donde gestionó con éxito una granja, y en 1989, de vuelta en Japón, puso en marcha un campamento itinerante para jóvenes en los que impartía cursos sobre la vida en la naturaleza. El dedicado y leal exteniente relató su increíble aventura en el libro 'No rendición: mi guerra de 30 años'.
Según reveló su familia, Onoda falleció en un hospital de la capital nipona por un problema de corazón, tras llevar en enfermo desde finales del año pasado, informó la agencia Kyodo.