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21 feb. 2013

Hotel de lujo en el sur de la Florida para el mejor amigo


SUN SENTINEL

Las boquillas de irrigación arrojan agua purificada y sin cloro, mientras los invitados corretean y salpican en dos piscinas fulgurantes.
En las suites con aire acondicionado, los visitantes se relajan mirando programas de cable en sus televisores de pantalla plana.
Hamburguesas de un cuarto de libra se hacen a la parrilla en el momento en que se piden.
Este retiro cerca del Aeropuerto Internacional de Fort Lauderdale-Hollywood es todo diversión bajo el sol, pero no se trata del Hyatt ni del Hilton.
Este es un hotel de lujo para perros: el Lauderdale Pet Lodge, uno de los nuevos centros de descanso del sur de la Florida que brindan a caninos y felinos alojamiento y comodidades que imitan los gustos más refinados de sus dueños bípedos. Sí, el sur de la Florida se está convirtiendo cada vez más un lugar “lujauso” para las mascotas que necesitan quedarse por el día o de un día para otro, con servicios tales como cariñitos individuales, acupuntura y sesiones de Skype.
El Lauderdale Pet Lodge, cuyos precios empiezan a $55 por noche la habitación, se une a D.O.G. (Daycare, Obedience y Grooming, o sea “Guardería, Obediencia y Acicalamiento”), un hotel de lujo que abrió en noviembre en el artístico barrio de Wynwood en Miami. Los precios de alojamiento en el establecimiento, de 15,000 pies cuadrados, van de $30 a $120 para la suite más grande, que tiene 11 pies por 12. El precio incluye 15 minutos de juego individual, sesiones de video de Skype con los dueños y actualizaciones de fotos en Instagram.
En Delray Beach, PetsHotel, parte de la cadena PetSmart, ofrece una “Pawsidential Suite” por $81 la noche, con comodidades opcionales tales como una cama elevada hipoalergénica, sundaes con bizcochos en autoservicio, y un televisor con programas de mascotas.
Y Chateau Poochie en Pompano Beach — uno de los pioneros en la dulce vida para mascotas — ofrece alojamiento por entre $47 y $87 la noche. Las suites están pintadas de tonos vivos y provistas de ropa de cama especializada. El vestíbulo rivaliza con el de los hoteles humanos, con una araña de vidrio y una carpeta con espejos. El lema del hotel es: “¡Bienvenido al lujo sin correas!”
Es una industria que ha estado ladrando cada vez más alto en los últimos años. La Asociación Estadounidense de Productos para Mascotas (APPA) estima que los establecimientos para alojamiento son una de las áreas de más rápido crecimiento de la industria de las mascotas en EEUU, de $52,000 millones. El año pasado, los dueños de mascotas gastaron $4,000 millones en acicalamiento y alojamiento, más de los $3,800 que gastaron el año anterior.
Jeffery Davis, gerente de relaciones públicas de PetSmart, dijo que eso se debe a que las personas se ven a sí mismas como “papás de sus mascotas”, y ven a sus perros y gatos como parte de la familia. De hecho, un estudio del 2011 comisionado por las golosinas para perros Milo’s Kitchen concluyó que el 81 por ciento de los estadounidenses consideran a sus perros como miembros de sus familias con plenos derechos.
“Los papás de las mascotas quieren lo mejor para sus mascotas, y quieren saber que sus mascotas están recibiendo los mejores cuidados cuando tienen que dejarlas alojadas en algún lugar”, dijo Davis. “Nosotros creamos nuestro PetsHotel para brindar a las mascotas una experiencia personalizada estilo hotel que es segura, cómoda y divertida”.
Pero ¿podrían estos lugares ser demasiado lujosos, o demasiado para Motica y Fifí?
Cherie Wachter, vocera de la Sociedad Humanitaria del Condado Broward, dijo que la palabra clave es moderación.
“Todos queremos a nuestras mascotas y queremos lo mejor para ellas, pero si su perro no está acostumbrado a comerse una hamburguesa por la noche, no queremos dejarlo en un albergue para perros y que termine con la barriguita mala”.
Algunos dueños de albergues locales dijeron que consultaron con los veterinarios sobre la comida y los extras mientras planeaban sus servicios para asegurar la salud y protección de sus huéspedes peludos. Wachter dijo que conoce perros a los que les han venido bien los masajes de lujo.
Ella sugirió que los dueños de las mascotas deberían visitar primero los lugares para entender mejor las instalaciones y los costos.
“Asegúrese de comprobar los precios para que no hayan sorpresas cuando usted recibe la cuenta final”.
‘Ni jaulas, ni cajones, ni bromas pesadas’.
Kelley Binder, vecina de Fort Lauderdale, no puede resistir espiar virtualmente a sus dos perros — Nate, un goldendoodle color albaricoque, y Ellie, una Golden Retriever color crema — cuando ellos pasan el día en el Lauderdale Pet Lodge. Una aplicación de smartphone le permite vigilarlos en tiempo real en el hotel, no importa dónde esté.
“Yo los espío mientras juegan y nadan”, dijo Binder, quien ha alojado a sus perros allí la semana pasada para que socialicen y naden. “[La aplicación] es divertida y puede ser muy adictiva”.

NOTA COMPLETA EXTRAÍDA TEXTUALMENTE DE  http://www.elnuevoherald.com/2013/02/21/v-fullstory/1412903/hotel-de-lujo-en-el-sur-de-la.html

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